LA REVOLUCIÓN DE OCTUBRE DE 1917: LA REPÚBLICA SOCIALISTA

La conquista del poder por los bolcheviques

El gobierno provisional, con su idea de continuar la guerra, perdía popularidad. Los bolcheviques fueron imponiéndose con su programa basado en terminar la guerra, nacionalizar la industria, la banca y la tierra.

Lenin volvió de su exilio en Finlandia y se instaló en San Petersburgo (Petrogado).  El Comité Central del Partido aceptó su propuesta poner fin al gobierno de Kerenski. Trotski apoyó la idea.

Trotski organizó las milicias populares de la “guardia roja”. En la noche del 25 de octubre guardias rojos y soldados afines tomaron los principales puntos de San Petersburgo: Central Telefónica, Correos, Estación de Ferrocarril, Banco Nacional, Ministerios y el Palacio de Invierno, sede del gobierno. El gobierno cayó sin resistencia y Kerenski huyó al extranjero.

Los bolcheviques se hacían con el poder en Petrogrado; la revolución se extendió a Moscú y a otros núcleos industriales de Rusia.

Los problemas del nuevo gobierno: los primeros decretos.

El comunismo acababa de nacer. El nuevo gobierno, denominado Consejo de Comisarios del Pueblo, estaba presidido por Lenin e integrado por bolcheviques que, a partir de ahora, se llamarán comunistas. En él también figuraban Trotski y Stalin.

El gobierno promulgó los primeros decretos revolucionarios:

  • El decreto sobre la tierra por el que la gran propiedad agraria fue abolida sin indemnización
  • El decreto sobre las empresas industriales por el que fueron nacionalizadas.
  • Por otros decretos, se nacionalizó la Banca.

El gobierno de Kerenski había convocado elecciones para la Asamblea Constituyente para su celebración en noviembre. Lenin no se atrevió a anularlas. Los resultados dieron la mayoría a los sociales revolucionarios, el partido de Kerenski, y los bolcheviques sólo obtuvieron 1/5 de los diputados.

La nueva Asamblea anuló los decretos del gobierno bolchevique pero no le dio tiempo a más; al día siguiente la guardia roja ponía fin a la Asamblea.

Su disolución escandalizó a los demócratas de dentro y fuera de Rusia.

En cuanto al final de la guerra contra Alemania y el establecimiento de la paz, se resuelve a través de la firma del tratado de Brest-Latos (3 de marzo de 1918), que imponía durísimas condiciones a Rusia: reconocía la independencia de Finlandia, Estonia, Letonia, Lituania y de Polonia.

La guerra civil (1918-1921).

Desde el verano de 1918 el régimen bolchevique tuvo que afrontar una guerra civil y una desastrosa situación económica. Generales exzaristas reorganizaron los ejércitos “blancos” (llamados así por el color del uniforme militar de la época de los zares). Estaban apoyados por las potencias extranjeras (Inglaterra, Francia, Japón y EE. UU.), que temían la extensión de la revolución y, además, defendían sus capitales invertidos en Rusia confiscados por el gobierno comunista.

Trotski fue el encargado de organizar el Ejército Rojo con una disciplina rigurosa, con comisarios políticos. El gobierno de Lenin se endureció. Se hizo más autoritario. En este contexto, tuvo lugar el asesinato del zar Nicolás II y su familia en la noche del 16 al 17 de julio de 1918. La victoria del Ejército Rojo se produjo en 1921.

El comunismo de guerra

  • Para hacer frente a las necesidades del ejército, el gobierno decidió imponer el comunismo de guerra. Toda la economía pasó a estar dirigida y controlada por el Estado. Como medidas económicas se nacionalizaba la industria, el comercio interior y exterior y se establecían las requisas en la agricultura. Además, se declaró el trabajo como obligatorio y se fijó un salario único. En la agricultura, el Estado ejerció un fuerte control sobre la producción- la política agrícola creó descontento ya que el gobierno decretó la incautación del trigo. Los campesinos se veían obligados a ceder una parte de sus cosechas (todo menos lo necesario para la próxima siembra y para las necesidades familiares); A su vez, el comunismo de guerra coincidió con una oleada de terror sobre los social revolucionarios y opositores al régimen, a través de la Tcheka o policía política.

  •  Como balance podemos decir que el férreo control de la agricultura y la industria ayudó a ganar la guerra, pero fue un fracaso económico. En general, el resultado de estas medidas fue un fuerte descenso de la producción, una subida espectacular de los precios, el desorden, el hambre y el deterioro de la moneda. A esto habría que añadir que en el año 1921, una fuerte sequía deja dos millones de muertos.

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